Además de las centrales convencionales estudiadas, existen otras instalaciones cuyo objetivo también es obtener energía eléctrica. Son las fuentes de energía alternativas, con menos repercusiones negativas para el medio ambiente.
Parques eólicos
Un parque eólico es una instalación en la que se aprovecha la energía cinética del viento para generar energía eléctrico. Está constituido por un conjunto de aerogeneradores en los que el movimiento de las aspas se aprovecha para obtener energía eléctrica.
La potencia de un aerogenerador depende fundamentalmente de la velocidad del viento, del área que abarcan las aspas y de un coeficiente propio de cada aerogenerador.
Existen diversos modelos de aerogeneradores, pero los que se utilizan para producción de energía eléctrica son de eje horizontal y disponen de tres palas, debido a que son los que más rendimiento proporcionan.
Centrales solares
Podemos diferenciar dos tipos de centrales solares eléctricas dependiendo de cómo se realice la transformación energética: centrales termosolares y centrales solares fotovoltaicas.
Centrales termosolares
Las centrales termosolares son instalaciones similares a las centrales térmicas, pero con la diferencia de que la energía calorífica necesaria para mover la turbina se consigue mediante la energía del Sol.
La energía solar presenta una gran dispersión, por lo cual, para poder obtener densidades energéticas elevadas se necesitan grandes superficies de captación o sistemas de concentración de los rayos solares.
Central solar de torre. Una gran cantidad de espejos (helióstatos) reflejan la radiación solar sobre un receptor, por cuyo interior circula un fluido, que , al calentarse, transfiere el calor a un generador de vapor, que a su vez moverá la turbina.
Central de colectores cilíndrico-parabólicos. El funcionamiento de estas centrales es muy parecido al de las centrales de
Central de colectores cilíndrico-parabólicos. El funcionamiento de estas centrales es muy parecido al de las centrales de torre. Estos colectores concentran la luz solar en un tubo central. Por este tubo circula un fluido, normalmente aceite térmico, que se calienta a una temperatura de unos 300ºC y se envía al edificio de turbinas, donde se utiliza para producir vapor de agua en un generador de vapor y posteriormente este vapor hace girar una turbina. El alternador generará energía eléctrica a partir de la energía mecánica de la turbina.














